Termografía de instalaciones eléctricas.
Relevamiento térmico de instalaciones exteriores, conexiones y componentes bajo carga, sin cortar el servicio ni exponer personal a riesgo eléctrico.
Sobretemperaturas antes de que se conviertan en falla.
Tableros eléctricos, conexiones, borneras y componentes bajo carga generan calor de forma normal — pero una diferencia fuera de lo esperable entre componentes equivalentes puede indicar una conexión floja, un componente degradado o una sobrecarga, que después se confirma en el lugar. La termografía aérea permite relevar instalaciones eléctricas exteriores, altas o extensas sin cortar el servicio ni exponer personal a riesgo eléctrico.
La inspección se hace con la instalación funcionando. Se comparan componentes equivalentes (las tres fases de un mismo equipo, por ejemplo) y se marca el que se aparta del resto.
Dónde se aplica
- Tableros y celdas a la intemperie
- Conexiones y borneras bajo carga
- Bandejas y ductos eléctricos de difícil acceso
- Componentes de media tensión en interior o exterior de planta
Qué hace falta del lado del cliente
- Que la instalación esté con su carga habitual de trabajo. Cuanto mayor es la carga, más clara es la lectura.
- Un responsable del lugar que conozca la instalación y autorice el vuelo sobre el predio.
- Si existe, el unifilar o la numeración de equipos, para que el informe use la misma identificación.

Lo que suelen preguntarnos.
No. Al contrario: la inspección necesita que la instalación esté con carga, porque es el paso de corriente lo que hace visible una falla.
Depende de la criticidad de la instalación y de la política de mantenimiento de cada empresa. Lo habitual es repetirla de forma periódica para comparar la evolución de cada punto entre una inspección y la siguiente.
Para tableros interiores se usa termografía de mano. El drone aporta valor en instalaciones exteriores, altas o extensas, y en zonas donde no conviene que entre personal.