Inspección térmica con drones.
Termografía aérea con cámara 640×512 y rango de −20 °C a 550 °C. Anomalías térmicas en equipos en servicio, sin parar la operación.
Termografía aérea para activos que no pueden parar.
La termografía aérea mide temperatura a distancia con cámara infrarroja, sin contacto ni cortes de servicio. Permite detectar diferencias de calor que pueden anticipar una falla, una parada no planificada o un incendio. ARVIS opera con cámara térmica 640×512 y rango de −20 °C a 550 °C, cubriendo desde procesos de baja temperatura hasta equipos bajo carga industrial.
Una inspección térmica mide la radiación infrarroja que emite cada superficie y la convierte en una imagen de temperaturas. Lo que importa no es solo cuánto calienta un componente, sino cuánto se aparta de otro igual que trabaja en las mismas condiciones: esa diferencia (ΔT) puede ser la señal de una falla en desarrollo.
Qué detecta una inspección térmica
- Puntos calientes eléctricos en tableros, líneas, subestaciones y transformadores
- Humedad retenida y pérdidas térmicas en techos, cubiertas y aislaciones
- Paneles solares con celdas dañadas o strings de bajo rendimiento
- Equipos mecánicos que calientan más que lo habitual
Qué tiene que pasar para que la medición sirva
- Los equipos eléctricos tienen que estar con carga: sin corriente no hay calentamiento que detectar.
- Se registran las condiciones del vuelo (temperatura ambiente, viento, nubosidad), porque influyen en la lectura.
- Se define la emisividad del material y la distancia al objetivo, y se evitan los reflejos del sol en superficies metálicas.
- Cada imagen térmica se acompaña de una imagen visible del mismo punto para ubicar el componente sin dudas.
Qué recibís
- Un informe técnico con cada hallazgo identificado con un código (H-01, H-02…), su imagen térmica y visible, la ubicación, el ΔT y el estado: crítico, revisar o sin novedad.
- Una acción sugerida por hallazgo, para que el área de mantenimiento pueda priorizar.
- Las imágenes originales y los datos del vuelo.
Qué no incluye
- La reparación ni el diagnóstico en el lugar: el informe indica dónde mirar y con qué prioridad.
- Tableros dentro de salas cerradas: se revisan con cámara de mano, no desde el aire.
- Ensayos eléctricos o mecánicos complementarios.
Si la inspección se repite, el informe mantiene la misma identificación de equipos para comparar cada punto con la vez anterior. La reinspección de un hallazgo después de una reparación se cotiza aparte. Ver informes y entregables.
Cada punto, en térmica y en visible.
Imágenes de un vuelo propio sobre un transformador de distribución en servicio. La térmica muestra cómo se distribuye el calor; la visible, del mismo punto, permite ubicar el componente. Son un registro de muestra: no corresponden a un trabajo para un cliente ni muestran una falla.


Que las aletas se vean más calientes que la tapa es esperable en un transformador con carga. Un hallazgo surge de la comparación: una fase, un borne o una conexión que se aparta de sus pares en las mismas condiciones.
Lo que se observa, lo probable y lo confirmado.
La cámara muestra una diferencia de temperatura. La causa no se lee en la imagen: se infiere del patrón y se confirma en el lugar. Por eso cada hallazgo del informe separa tres cosas: la anomalía observada, con su ΔT; la causa probable, cuando el patrón la sugiere; y la verificación que hace falta para confirmar el diagnóstico.
| Activo | Anomalía observada | Causas posibles | Cómo se confirma |
|---|---|---|---|
| Conexión o borne | Un punto más caliente que sus pares en las mismas condiciones de carga | Conexión floja u oxidada, componente degradado, desbalance de carga | Revisión del componente por el área de mantenimiento, con la instalación desenergizada si corresponde |
| Aislador | Cuerpo más caliente que los aisladores vecinos | Contaminación superficial, humedad o degradación del material | Inspección visual de cerca y criterio de la empresa a cargo de la red |
| Módulo fotovoltaico | Celdas, subcadenas o módulos más calientes que el resto del string | Celda dañada, sombra o suciedad, diodo de bypass actuando, falla de conexión | Inspección visual del módulo y mediciones eléctricas (curva I-V, por ejemplo) |
| Cubierta | Zonas que retienen calor al atardecer más que el resto | Humedad en la aislación, cambio de material o de espesor | Cata o medición de humedad en el sector marcado |
La termografía no reemplaza el criterio del técnico de mantenimiento: le indica dónde mirar y con qué prioridad.
Lo que suelen preguntarnos.
No siempre: la complementa. El drone conviene cuando el activo es alto, extenso o de acceso riesgoso. Para tableros dentro de una sala, la termografía de mano sigue siendo la herramienta adecuada.
El equipo principal trabaja de −20 °C a 550 °C, con resolución térmica de 640 × 512, zoom óptico 10x y telémetro láser para medir a distancia.
El informe indica la diferencia de temperatura de cada hallazgo y su criticidad. Si hace falta temperatura radiométrica absoluta, se confirma antes del trabajo, porque depende del equipo y del procesamiento.