Cómo preparar una inspección térmica.
Lo que conviene tener resuelto antes del vuelo para que la inspección salga bien la primera vez.
Una inspección térmica bien preparada se resuelve en una visita. Una mal preparada termina en una segunda salida. Esta es la lista que conviene repasar con el área de mantenimiento o de seguridad antes de coordinar la fecha.
1. Que los equipos estén con carga
La termografía detecta el calor que genera el paso de corriente. Si el equipo está apagado o con muy poca carga, una falla puede no verse. Conviene elegir un día y un horario de operación normal, o informar si algún sector va a estar parado.
2. Autorizaciones y seguridad del predio
- Quién autoriza el vuelo sobre el predio.
- Permisos de trabajo o inducciones que pida la planta.
- Zonas donde no se puede volar y horarios restringidos.
- Un responsable del lugar disponible durante el vuelo.
3. Accesos y punto de despegue
El equipo necesita un lugar despejado para despegar y aterrizar, y acceso a los sectores a inspeccionar. Si el predio es extenso, conviene acordar el recorrido.
4. Planos y numeración
Un unifilar, un plano del predio o la numeración de equipos, estructuras o strings permite que el informe use la misma identificación que el equipo de mantenimiento.
5. El objetivo de la inspección
No es lo mismo un relevamiento general que buscar el origen de una filtración o de una falla puntual. Cuanto más claro es el objetivo, más útil es el informe.
Qué condiciones mira el equipo de vuelo
El día del vuelo se registran la temperatura ambiente, el viento, la nubosidad y, en cubiertas y paneles, la radiación solar. Si las condiciones no permiten una medición confiable, se reprograma: es preferible volver otro día a entregar un informe dudoso.
